Lo que pasó con Facebook en 2018 fue un escándalo… y también un golpe directo a su credibilidad.
Después del caso Cambridge Analytica, la marca quedó asociada a desconfianza, manejo dudoso de datos y una reputación difícil de recuperar.
¿La solución? Reposicionarse.
En 2021, nace Meta: un nuevo nombre, un nuevo paraguas estratégico… y una forma de limpiar la percepción pública.
💡 Cuando una marca pierde confianza, no basta con un cambio cosmético.
Hay que reconstruir la historia que la gente cuenta sobre ti.
Tu empresa quizá no necesita un cambio de nombre, pero sí podría necesitar un cambio de percepción.
Si tu imagen ya no representa tu valor real, toca trabajar el branding.
Escríbenos por whatsApp y te ayudamos.